Si padeces alguno de estos síntomas busca ayuda médica: podría ser migraña

El dolor de cabeza, o cefalea, es una de las formas más comunes de dolor. No todas las cefaleas son migraña, ni todos los episodios de migraña se presentan con los síntomas característicos del dolor de cabeza. Por eso es importante que, si reconoces alguno de estos síntomas o si crees que podrías tener migraña, acudas a una cita con tu médico de cabecera para que pueda valorar tu situación.

¿Qué es la migraña?

La migraña es una enfermedad neurológica crónica caracterizada por episodios recurrentes de dolor de cabeza moderados o de gran intensidad que pueden durar entre 4 y 72 horas. Además, estos dolores pueden ser acompañados de otros síntomas como náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y el sonido y cambios en la visión.

No queda claro que exista un origen concreto o unos desencadenantes de la migraña, es una enfermedad neurológica y las personas que la padecen nacen con ella. El cerebro migrañoso es un cerebro hipersensible o hiperexcitable, que reacciona de manera exacerbada ante determinados estímulos. Las crisis pueden desencadenarse por distintos motivos (hormonales, estrés, ayuno, cambios en el ritmo de sueño...).

Aunque las causas exactas de las migrañas son desconocidas, se han detectado algunos factores de riesgo que pueden fomentar el sufrir episodios de migrañas. Por ejemplo, suele influir la herencia genética, la edad y el género (las mujeres son mucho más propensas a padecer migrañas) y otros factores externos, como el estrés, la dieta o la forma de vida. 

Si padeces alguno de estos síntomas busca ayuda médica: podrían ser migraña

Fases de la migraña

Las migrañas son un proceso que se suele desarrollar en varias fases que tienen diferentes síntomas asociados. Generalmente el proceso comienza con una fase previa, o pródromos, que en aproximadamente un tercio de los pacientes desemboca en el aura, consistente en síntomas neurológicos transitorios habitualmente visuales. Esto culmina en la fase de dolor, y termina habitualmente con la resolución del proceso, conocido como postdromo. A continuación, desarrollamos los diferentes síntomas asociados a cada una de las fases; si padeces alguno de ellos te animamos a pedir cita con profesional sanitario para un reconocimiento médico.

Síntomas más comunes asociados con las migrañas

Pródromos: En la mayoría de los casos, la migraña viene anunciada por algunos síntomas inespecíficos que pueden variar de paciente en paciente. Y que aparentemente pueden tener tan poca relación con un dolor de cabeza como:

  • Estreñimiento o diarrea
  • Rigidez en el cuello
  • Aumento de la sed y en la frecuencia al orinar
  • Cansancio o fatiga
  • Falta de concentración, irritabilidad

 

Aura: Son los síntomas neurológicos focales transitorios que se desarrollan de forma progresiva y que en la mayoría de los casos están asociados con alteraciones visuales, pero también pueden darse en relación con la sensibilidad o el lenguaje. Tiene una duración aproximada de 20 a 60 minutos y habitualmente se presenta antes de la fase de cefalea; alrededor de un tercio de los pacientes la presentan.

  • Aura visual: tiende a ser un destello en el centro del campo visual que se puede ir extendiendo hacia un lado. A su vez puede presentarse de diferentes formas:
    • Negativa: afecta al campo visual en determinados puntos.
    • Positiva: las imágenes se distorsionan o aparecen con destellos.
    • Compleja: altera la visión cambiando el color o el tamaño de los objetos.

          Una variante del aura visual es la retiniana, donde se dan los mismos síntomas que en un solo ojo.

  • Aura sensitiva: produce una sensación de hormigueo en los dedos de la mano que se puede extender hacia los hombros, la boca o incluso la lengua.
  • Aura del lenguaje: crea problemas al articular palabras o al comprenderlas.
  • Aura motora: puede generar una parálisis temporal en una parte o en la totalidad del cuerpo.

 

Fase de cefalea. inicialmente en un lado de la cabeza, aunque se puede extender posteriormente y que se agrava con el movimiento, pulsátil y que suele ir incrementando en intensidad con una duración que puede ir de las cuatro a las 72 horas.

 Otros síntomas habituales asociados con estas cefaleas son:

  • Nauseas,
  • Vómitos,
  • Hipersensibilidad a la luz o al sonido,

 

Postdromos: cuando termina la cefalea suele aparecer una fase de agotamiento, débilidad o bajo estado de ánimo o irritabilidad que puede prolongarse hasta  24 horas.

Desencadenantes de la migraña

Son varios los factores que pueden desencadenar un episodio de migraña, pero las más comunes son:

  • Descanso: la falta de horas de sueño o el exceso de éstas pueden provocar migrañas.
  • Estrés: la ansiedad y el estrés pueden influir en el desarrollo de cefaleas de este tipo.
  • Factores atmosféricos: los cambios de temperatura, el calor excesivo, la altitud, el viento, las luces y los olores.
  • Alimentación: algunos alimentos como las conservas o el queso curado pueden provocar migrañas, así como saltarse alguna comida.
  • Alcohol: el consumo de alcohol puede favorecer la aparición de migrañas, especialmente el vino tinto.
  • Hormonas: la migraña también se relaciona con los días del periodo menstrual.
  • Deshidratación

 

Más allá de este listado es importante tener en cuenta las diferencias que existen en cada persona, lo que provoca que cada una pueda reaccionar de forma diferente a estos factores o a otros que no aparecen aquí. Una vez el paciente identifica cuáles son los factores que le influyen especialmente sabrá que cambios debe realizar en su estilo de vida.

Confusión respecto a la migraña

Debido a su naturaleza, la migraña no es un dolor de cabeza cualquiera, sino que es un trastorno neurológico que por su duración y sus síntomas lo hacen especialmente complicado para quienes la sufren.

Además, afecta aproximadamente a una de cada diez personas de la población general, es más frecuente en mujeres en una proporción de 3 a 1 y puede iniciarse en la niñez o adolescencia. Estos datos de prevalencia son consistentes a nivel global y se han corroborado en estudios españoles.

Estos son algunos de los síntomas más comunes asociados con las migrañas, pero sufrirlos no tiene por qué implicar este tipo de cefalea y, por otro lado, no todas las migrañas aparecen con estos síntomas. Si padeces de uno o más de estos síntomas te recomendamos acudir al médico de cabecera para un diagnóstico apropiado.