El sol, ¿aliado o enemigo estas vacaciones?

España es el país de Europa con mayor número de horas de sol al día. Esta es la gran atracción de España para la mayoría de los extranjeros: el excelente clima. Además, la Organización Mundial de la Salud ha señalado nuestro país como uno de los más saludables del mundo. Si lo pensamos, somos unos privilegiados.

Llegado el verano y el buen tiempo las actividades al aire libre se multiplican. Calles, terrazas, piscinas y playas se llenan de gente en busca del sol y en el ambiente se percibe una sensación generalizada de felicidad. Gran parte de este estado de ánimo positivo se debe a la mayor presencia de luz solar, y es que los rayos del sol son esenciales para fabricar serotonina, un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar. Y no solo eso: el 90% de la vitamina D de nuestro organismo se consigue gracias al sol.

Pero para mantener esta sensación de felicidad y aprovechar los beneficios, a continuación, te damos tres consejos básicos que debes seguir para tomar el sol:

En primer lugar, la hidratación es fundamental para tu salud. Las altas temperaturas nos afectan a todos, pero en mayor medida a grupos de riesgo, y una de las mejores recomendaciones para combatirlas se basa en beber agua. Bebe un mínimo de 2 litros de líquidos, de manera continuada y en pequeñas cantidades. Y siempre que sea posible, mejor a temperatura ambiente.

El sol, ¿aliado o enemigo estas vacaciones?

En segundo lugar, evita las horas centrales del día para tomar el sol, donde se alcanzan las máximas temperaturas y hay mayor riesgo de sufrir un golpe de calor. En verano, esta franja horaria va de 12h a 16h.

Por último, prevén el daño del sol en tu piel y evita los rayos UV. Es importante tomar el sol siempre con protección solar y reaplicar la crema cada 2 ó 3 horas, en función del tipo de protector que uses. Así evitarás daños irreversibles.

Pero, ¿podemos tomar el sol si tenemos alguna enfermedad como psoriasis, artritis o si estamos en tratamiento para el cáncer?

Esperamos que este contenido te ayude sobre el uso de los medicamentos durante las vacaciones.

Pero incluso sin irte de vacaciones, hay situaciones con algunas enfermedades crónicas, como la artritis o la psoriasis, donde es muy importante que sigas las recomendaciones de tu médico o farmacéutico respecto a tomar el sol.

A continuación contestamos a las preguntas relevantes relativas a la exposición al sol en cada situación:

¿Debo exponerme al sol si tengo psoriasis?

En el caso de tener psoriasis observamos que la exposición al sol tiene un efecto positivo sobre los pacientes. Tal y como explican desde Acción Psoriasis, bañarse en un entorno natural, preferentemente en agua de mar, aporta múltiples beneficios en las lesiones psoriásicas. Según explican los expertos en Dermatología, los rayos UV actúan sobre las células de la epidermis y producen una diminución del tamaño, la extensión y el picor de las placas psoriásicas. Esta mejora además influye psicológicamente de una manera muy positiva en los pacientes. Así que si tienes psoriasis aprovecha el verano, disfruta del sol y descúbrete.

Aquí también podemos encontrar un “contra” y es que, la exposición al sol está contraindicada cuando se toman algunos fármacos para la psoriasis, por lo que te recomendamos que consultes siempre el prospecto o que hables con tu equipo médico o farmacéutico.

¿Es beneficioso tomar el sol en los casos de artritis reumatoide o psoriásica?

En el caso de algunas enfermedades reumatológicas, como son la artritis reumatoide o la artritis psoriásica, el buen tiempo y el calor del sol ayuda a desentumecer las articulaciones.  

Pero, en estas situaciones, también tenemos que tener especial cuidado con los medicamentos prescritos ya que, en algunos casos, no debemos exponernos al sol durante nuestro tratamiento.

Tanto si tenemos psoriasis como artritis psoriásica o reumatoide, podemos encontrar consecuencias beneficiosas en disfrutar del sol de manera controlada, pero ¿qué ocurre si lo que tenemos es diabetes o estamos en tratamiento para el cáncer?

¿Se aconseja tomar el sol si tengo diabetes?

La diabetes es una enfermedad que no se va de vacaciones en verano. Los cambios de hábitos y los desajustes en las comidas durante el período vacacional, pueden afectar mucho al control glucémico del paciente. Además, las altas temperaturas pueden dificultar la asimilación de la insulina y se alteren sus perfiles glucémicos. Otra consecuencia del calor del verano en la salud de los pacientes es la deshidratación, lo que aumenta el riesgo de hiperglucemia. El consejo principal es tan básico como mantenerse hidratado. Hay que tomar, como mínimo, dos litros de agua diarios. Pero, además, el paciente debe tratar de respetar sus horarios, continuar con una alimentación equilibrada, practicar deporte y mantener sus controles de glucemia.

Tomar el sol no afecta a la diabetes, pero acuérdate de mantener una cierta rutina y sigue estos consejos para mantener tu diabetes controlada, también en verano.

Y si tengo cáncer ¿puedo tomar el sol?

Para los pacientes con cáncer, tomar el sol tampoco se convierte en un aliado. Esto no quiere decir que no se puedan exponerse a la luz solar, simplemente que hay que extremar las precauciones. Los pacientes en tratamiento con radioterapia y quimioterapia deben utilizar protección solar superior al factor 50, con uso frecuente y evitar el sol en la medida de lo posible. De este modo, se busca minimizar que la radiación solar pueda provocar alteraciones en el tejido epitelial. En este caso, la hidratación, evitar el sol en las horas centrales del día y la protección solar son un imperativo para los pacientes de cualquier tipo de cáncer.

Queremos disfrutar del verano, pero, con independencia de si tenemos o no alguna enfermedad, debemos hacerlo de manera sensata y medida. Estas vacaciones, un año más, pedimos que sigas las recomendaciones de los profesionales sanitarios. Porque lo importante es disfrutar del verano, del ocio, del tiempo libre y de descanso, y que el sol se convierta en nuestro aliado.