Alzheimer: proyectos para conocer más y mejor esta realidad

Averiguar cómo se genera y desarrolla una enfermedad supone el primer paso para investigar el desarrollo de un potencial fármaco que revierta ese proceso. En el caso de la enfermedad de Alzheimer, la comunidad científica aún está dando los primeros pasos para entender ese proceso patológico que nos hace olvidar hasta quiénes somos. Ahora, se estima que los cambios en el cerebro se producen hasta 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas de Alzheimer. Aún tenemos mucho por indagar sobre esta enfermedad. Pero lo que sí sabemos es que genera un gran impacto en los sistemas de salud, en los presupuestos estatales, en las familias y los cuidadores.

El Alzheimer, una enfermedad que asocia al envejecimiento y por tanto cuya prevalencia se verá aumentada en las próximas décadas, requiere de la atención inmediata de las instituciones públicas, que deberían trabajar en una Política de Estado que tenga en cuenta los principales problemas de los pacientes y de sus familiares.

Y para ello, nuestra sociedad necesita tener cifras reales que permitan dimensionar realmente el problema al que nos enfrentamos. Un ejemplo de este tipo de investigaciones es el informe que solicitamos a The Economist Intelligence Unit, en el que se analizaron ejemplos implementados en Europa y Canadá.

Otro proyecto de investigación socio-sanitario es el estudio MapEA, mapa de recursos de la enfermedad de Alzheimer, presentado recientemente, y en el que se ha intentado plasmar los recursos sociales y sanitarios disponibles en cada Comunidad Autónoma en España. En este estudio se han puesto de manifiesto los avances en cuanto al diagnóstico y seguimiento de pacientes con deterioro cognitivo, pero también la necesidad de actualizar los planes implementados, mejorar la coordinación entre servicios sociales y sanitarios, y compensar las diferencias que se observan entre unas regiones y otras.

El próximo paso sería cuantificar el alcance de la enfermedad. Y ahí CEAFA no desfallece. En colaboración con el Centro de Referencia Estatal de Alzheimer, prosiguen su investigación social para disponer de cifras actualizadas e identificar datos complementarios de utilidad que permitan establecer una imagen, lo más completa posible, de la situación. Y es que sólo conociendo el tamaño del problema podremos trabajar por encontrar la mejor solución.