Ser mentor de un proyecto de emprendimiento social

La pasada primavera dio el pistoletazo de salida la nueva edición de Emprende inHealth, un programa cuyo objetivo es impulsar proyectos de emprendimiento social con impacto en salud. El año pasado Lilly participó en la primera edición y experimentó de primera mano todo lo positivo que un programa así, basado en la generación de valor compartido, tiene para aquellos que se zambullen en él. Porque con #EmprendeinHealth todos ganan: los emprendedores, que ven aceleradas sus 'startups'; la sociedad, que se beneficia de buenas ideas que de otra manera podrían perderse; y los empleados voluntarios que tienen la oportunidad de estar en contacto con otra manera de hacer las cosas lo que puede favorecer que sean más creativos e innovadores.

David Martín, jefe de producto en Lilly y uno de los voluntarios, es el mentor de MyLeaf, una plataforma móvil para personas con enfermedades raras y crónicas que les puede ayudar en su día a día poniéndoles en contacto con otras personas en circunstancias similares. David ya había participó como asesor en la pasada edición de #EmprendeinHealth, y ahora está viviendo de primera mano las ventajas de convertirse en mentor de un emprendedor.

“Mi motivación para convertirme en mentor fue salir de mi día a día, ir más allá de la parte técnica y vivir aspectos más emocionales que se comparten a través de la mentoría”.

Lo que a David le gusta más en su trabajo junto a MyLeaf es hacerlo “con personas como Sole y Carlos, que me presentan una nueva visión, desde un punto de vista generacional, de cómo montar una compañía, con los recursos más limitados, con mucha incertidumbre, pero también afrontándolo con ganas e ilusión. Nada que ver con trabajar en una multinacional como Lilly.

A través del mentoring, David pasa a formar parte del equipo MyLeaf, algo que inevitablemente le aporta muchas cosas positivas: “intercambiar opiniones y entender su punto de vista me hace reflexionar sobre los motivos que les llevan a ver las cosas de distinta manera. Las ganas que ponen para llevar adelante el proyecto son contagiosas. Te ayuda a entender que muchas veces vemos barreras que realmente no existen, como por ejemplo la burocracia o el tiempo que requiere hacer las cosas. Trabajar en una 'startup' te permite darte cuenta de hasta qué punto, con una actitud positiva, hay maneras de eliminar esas barreras que nos ponemos.”

Ser voluntario es mucho más que donar parte de tu tiempo libre. Es implicarse en un proyecto cuyo impacto en la sociedad tiene un alcance a veces incuantificable. Tu conocimiento y tus ganas de ayudar contribuyen a impulsar ideas y convertirlas en algo enorme que mejora la vida de muchas personas. Por eso, David insiste en recomendar a sus compañeros que participen en próximas ediciones. “El objetivo que tenía se ha cumplido, la mentoría que estoy haciendo ahora se complementa muy bien con la parte de asesoría. Animo a los que son asesores este año a dar el paso a ser mentores para futuras ediciones.”