Pequeños pasos en atención primaria con las que ganar en salud

Recientemente, la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria puso en marcha una campaña en farmacias con el objetivo de identificar a personas en riesgo alto de padecer diabetes, en colaboración con FEDE, SED, SEMERGEN y semFYC. El 26% de los encuestados tenían riesgo alto de padecer diabetes. Además, un alarmante 75% de los participantes tenían sobrepeso u obesidad.

 Malos hábitos como un estilo de vida sedentario o dietas nada equilibradas están influyendo negativamente en la sociedad, lo que aumenta considerablemente la proporción de personas con sobrepeso en la sociedad. De hecho, la mitad de la población tiene sobrepeso, y una de cada 6 personas es obesa, un factor de riesgo de diabetes tipo 2, además de otras enfermedades relacionadas.

 Por ello, es fundamental que se realicen iniciativas para controlar a estas personas con un riesgo elevado de padecer estas patologías. Acciones como mediciones de los niveles de glucosa en sangre de estos grupos de población puede ayudar enormemente a diagnosticar de una manera precoz casos de diabetes tipo 2, lo que mejora así su pronóstico, disminuye el riesgo de padecer enfermedades relacionadas que agraven su estado, y reduce las visitas al hospital y al centro de salud.

 Buena 4

Sin embargo, el diagnóstico temprano no es suficiente para la correcta gestión de la diabetes. El adecuado seguimiento del tratamiento tanto farmacológico como no farmacológico es clave para lograr los objetivos terapéuticos planteados y, por consiguiente, el control metabólico de la enfermedad, pero según un estudio del Observatorio de Adherencia al Tratamiento (AOT), sólo un 56% de los pacientes con diabetes son adherentes a su pauta de tratamiento.

 Informar y formar a los profesionales de atención primaria y a los pacientes sobre la importancia de pequeños gestos de control, como medir regularmente la glucosa en sangre de personas en riesgo de padecer diabetes o la evaluación periódica del cumplimiento terapéutico –que no se refiere en exclusiva a la medicación-, ayudan enormemente al diagnóstico temprano y al correcto seguimiento de este tipo de enfermedades. Estos son pequeños cambios que tenemos que introducir en nuestras rutinas, que no sólo ayudan a reducir las visitas al doctor, con la consecuente disminución del gasto sanitario, sino que además mejoran significativamente la salud y la calidad de vida de una gran parte de la sociedad.