Superando las barreras para una atención integrada

Post original publicado en LillypadEU y escrito por Thomas Allvin, Director de EFPIA

Alrededor del 75% del gasto sanitario en Europa se invierte en la gestión y el tratamiento de las enfermedades crónicas. Además, se sabe que dos tercios del gasto sanitario lo consumen sólo un 10% de pacientes que son, en su mayoría, personas de edad avanzada con múltiples enfermedades crónicas. Estas cifras demuestran que demuestran que la eficacia en la prevención, gestión y tratamiento de las enfermedades crónicas es una cuestión de alta prioridad para la mayoría de los responsables políticos en el ámbito de la salud y de la economía.

 Las enfermedades crónicas plantean desafíos específicos a los sistemas de salud. Varias son las disciplinas médicas involucradas en la atención a los pacientes crónicos por lo que este colectivo se tiene que enfrentar a múltiples dificultades a la hora de navegar por todo un entramado sanitario que se les vuelve dificultoso.

 Esta circunstancia se acentúa cuando los pacientes son pluripatológicos y sufren varias afecciones crónicas, teniéndose que enfrentar a mayores dificultades cuando no existe coordinación entre las diferentes especialidades.

 Las enfermedades crónicas tienen abordajes más complejos, dando lugar a una variedad de modelos que a veces conducen a variaciones en el estado de salud del paciente. Y es que las guías clínicas para las principales enfermedades crónicas pueden variar entre regiones y países.

 En este sentido, la “atención integrada”, que coordina todas las actividades sanitarias con un enfoque centrado en el paciente, ha cobrado mucha importancia en el tratamiento de las enfermedades crónicas. Este abordaje, persigue proporcionar una atención coordinada y de mayor calidad, persiguiendo el objetivo de obtener mejores resultados en salud, relevantes para el paciente, a menudo a un costo igual o incluso menor.

 Sin embargo, son varios los factores que dificultan la implementación de la atención integrada:

  • La coordinación de diferentes profesionales de la salud con funciones diversas es a veces problemática.
  • Diversas partes del sistema nacional sanitario son gestionadas por diferentes responsables y dependiendo de diferentes presupuestos.
  • Los modelos de pago de atención médica a menudo disuaden a los esfuerzos coordinados, ya que la mayoría de los reembolsados se realizan por separado.
  • Los sistemas informáticos de salud suelen estar fragmentados, lo que dificulta la recogida de los datos necesarios y su cruce posterior en un solo lugar.

 Si funciona bien, la atención integrada debe proporcionar intervenciones de mejor calidad al paciente, de manera más eficiente. Sin embargo, los modelos de atención integrada son difíciles de evaluar debido a la falta de medidas de resultado comparables, así como de datos cualitativos profundos. Por lo general, podemos medir los procesos de manera eficaz, pero no realmente lo que importa al final: la salud del paciente. Los sistemas informáticos de salud interconectados y su capacidad para recopilar datos sobre resultados de salud fácilmente comparables y relevantes para el paciente son vitales.

 Disponer de medidas estandarizadas de estos resultados permitiría realizar un análisis casi a tiempo real de cómo los diferentes cambios organizacionales y la introducción de nuevos métodos y tecnología influye en los resultados de salud de los pacientes. Esto podría mejorar la calidad de la atención al paciente y aumentar sustancialmente la eficiencia en el sistema sanitario.

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