La importancia de la adherencia a los tratamientos

La diabetes es una pandemia global que afecta a 422 millones de personas en todo el mundo. El 90% tiene un tipo de diabetes que se asocia a obesidad y sedentarismo. Un cóctel en el que el primer cambio se tiene que producir desde la modificación de los estilos de vida. Entender cuánta energía ingerimos (cómo comemos) y cuánta gastamos (cuánto ejercicio físico hacemos) supone una parte importante en el control de la diabetes. Otro factor pasa por reconocer que tener “el azúcar alto” es tener diabetes y, por lo tanto, cumplir con el tratamiento pautado resulta tan importante como en cualquier otra enfermedad.

 En este sentido, un estudio internacional publicado por el Instituto IMS para Healthcare Informatics estima que al menos 4 de cada 10 pacientes con diabetes tipo 2 ha alcanzado la adherencia óptima (es decir, tomaba su medicación de acuerdo con la dosis y las pautas prescritas durante el tiempo señalado por su médico). España no estaba incluida en este estudio, pero sí había dos países europeos, como Alemania y Reino Unido, que permiten extrapolar los resultados del estudio.

 Así, se vio que una mayor adherencia y continuidad en el tratamiento supondrían un ahorro de 4.000 millones de dólares, lo que equivaldría a un tercio del gasto anual en medicamentos para la diabetes. Sin olvidar que lo que hay realmente detrás es una población más sana, con un menor número de complicaciones, tales como enfermedades del corazón o amputaciones, y menos visitas de urgencia al médico.

 Precisamente, conseguir una sociedad más sana es lo que impulsa nuestra búsqueda de medicamentos innovadores en diabetes, un área en la que llevamos investigando desde hace más de 90 años, manteniendo nuestro compromiso con estos pacientes. En este sentido, parece claro que necesitamos entender mejor las motivaciones de las personas para mejorar su adherencia y cumplimiento terapéutico que les permita disfrutar de los resultados que obtenemos en los ensayos clínicos.