Políticas e investigación en cáncer en Europa: balance del primer semestre

Con la llegada del verano, queremos unirnos a nuestros compañeros de Lillypad Europa para reflexionar y hacer balance de los primeros seis meses del año sobre un tema recurrente durante este periodo de tiempo: la investigación científica y las políticas sanitarias desarrolladas en el campo de la oncología. ¿Hasta dónde hemos llegado? ¿Cuáles son nuestros horizontes?

 En este semestre Lillypad ha estado presente en congresos y eventos científicos referentes en torno al cáncer a nivel europeo y mundial: Congreso Europeo sobre Cáncer de Pulmón, Congreso Mundial de Cáncer Gastrointestinal, ASCO… También hemos seguido de cerca iniciativas políticas clave, como el CanCon o la Conferencia de Cáncer Infantil. Es interesante ver cómo, en todos ellos, cada vez es más frecuente encontrar discusiones políticas en el ámbito científico y más charlas científicas en el mundo de la política sanitaria, en muchas ocasiones alrededor de la I+D, pues resulta evidente la importancia de seguir avanzando, conociendo más y mejor el cáncer para poder combatirlo. En este sentido, es importante compartir las perspectivas y conocimientos de todos los agentes implicados para poder tomar decisiones prospectivas basadas en la evidencia.

 En la segunda mitad de este 2016 se esperan grandes resultados, que podremos ver reflejados en el próximo European Cancer Congress en enero de 2017.

 Además, la inversión en investigación, desarrollo y fabricación en Europa está creciendo y nuestros científicos están haciendo progresos en la resolución del puzzle de cáncer. Actualmente, Lilly lleva a cabo 49 ensayos clínicos en Oncología en Europa. De hecho, en 2015 superó a las demás regiones del mundo en términos de número de centros científicos y número de pacientes involucrados en los ensayos pivotales. Y es que el papel de nuestra región en investigación y desarrollo en oncología es crucial para nosotros. La mayoría de los medicamentos para tratar el cáncer se producen aquí, y muchos de ellos fueron descubiertos gracias a la colaboración de algunos de los centros de I+D europeos.

 El balance de este primer semestre y del punto del camino en el que nos encontramos es muy positivo, si bien nuestra atención se debe centrar justamente en mantener este impulso para el futuro. Para el resto de este año, y durante los próximos años, nuestro éxito dependerá de la capacidad para mantener nuestro compromiso de promover la ciencia y llevar los aprendizajes científicos más cerca de los pacientes, los clínicos y las autoridades. La revisión de mitad de año vuelve a confirmar nuestro objetivo: seguir trabajando conjuntamente para conseguir mejores resultados para los pacientes de cáncer en Europa y en todo el mundo.