Premios ONG del empleado

El pasado 8 de julio tuvo lugar la VII entrega de los “Premios ONG del empleado”, una oportunidad de llevar a cabo acciones sociales apoyando proyectos solidarios propuestos por los empleados de Lilly. Desde 2010, año en el que se celebró la primera edición, Lilly ha financiado con 73.000 euros  diferentes proyectos, tanto de ámbito nacional como internacional. Dos fueron las entidades que se beneficiaron del premio, las cuales recibieron 5.000 euros cada modalidad.

 La Asociación Síndrome Pheland McDermid, ganadora en la categoría nacional, trabaja con personas que padecen esta enfermedad rara, la cual afecta al desarrollo físico y mental de quien la padece. El Síndrome Pheland McDermid  tiene una repercusión directa en la capacidad de habla, por lo que el premio será destinado a la adquisición de equipos tecnológicos que faciliten la integración social de aquellos que conviven con la enfermedad.

 En la categoría internacional ha sido galardonada Apotecaris Solidaris, una ONG que promueve el desarrollo sanitario y la mejora de la salud de países en vías de desarrollo. Su dotación será destinada a adquirir materiales y dispositivos sanitarios para equipar el quirófano del Hospital de Ebomé, en Camerún.

 Las entidades ganadoras fueron seleccionadas de entre 14 candidatos propuestos por los empleados de Lilly, los cuales colaboran con ellas de manera altruista y ajena a la empresa. ¿Por qué convocar estos premios? En el diálogo con uno de nuestros grupos de interés, los empleados, ha quedado claro que uno de sus temas materiales, es su interés porque la empresa donde trabajan sea una empresa comprometida con la Sociedad. ¿Y qué mejor manera de responder  a esta demanda que apoyando los proyectos en los que ellos mismos están involucrados? De esta manera, Lilly consigue apoyar proyectos sociales de interés general y además los empleados sienten que se les involucra en la acción social de la empresa donde trabajan.

 Facilidad de encontrar proyectos interesantes, empleados que se sienten apoyados por su empresa en su faceta solidaria, valores que se comparten y contagian en el lugar de trabajo. Puede haber otras formas de hacerlo, pero ésta, sin duda, es beneficiosa para todos. En definitiva, otra manera de llevar a cabo acciones sociales desde la empresa.