No a los medicamentos falsos

El mercado de los medicamentos falsificados es mucho más extenso de lo que se puede considerar a priori. De hecho, la Organización Mundial de la Salud calcula que un 15% de los medicamentos comercializados a nivel global son falsificados, generando unos beneficios de unos 200 millones de dólares. Un lucrativo negocio que conlleva un riesgo para la salud de las personas.

 Los medicamentos que se adquieren a través de los canales legales superan controles de calidad muy exigentes que garantizan la seguridad de los pacientes que los toman. En el caso de los medicamentos falsificados, no existe ningún tipo de control o constancia sobre qué estándares de seguridad, si es que siguen alguno, por lo que en ocasiones se ha demostrado que muchos de sus componentes no responden a las propiedades necesarias para cumplir con la eficacia esperada, o lo que es peor, causan perjuicios para la salud. En su composición se detectan diferentes sustancias que pueden ser tóxicas para el consumidor, como metales pesados, algunos venenos, productos químicos habituales en el hogar u otros medicamentos que no están indicados para la dolencia a tratar. En ocasiones ni siquiera incluye principios activos propios de los medicamentos.

 En la lucha contra los medicamentos falsos existen dos frentes principalmente. Por un lado, es muy importante concienciar a la sociedad de la importancia de consumir medicamentos con todos los controles sanitarios. Para ello, es fundamental que estén informados sobre las consecuencias de consumir este tipo de medicinas y el riesgo de comprarlos por internet en webs no autorizadas, lugar en el que entre el 60% y el 90% de los productos farmacéuticos comercializados son falsos. Además, deben tener presente que nunca deben consumir medicamentos que no hayan sido prescritos por un médico o profesional sanitario.

 Por otro lado, es de suma importancia concienciar a las autoridades sobre la necesidad de aumentar los controles sobre la venta de este tipo de productos, sobre todo en el mercado online y a nivel internacional. Se necesita una legislación más restrictiva y una colaboración entre gobiernos que ayude a acotar uno de los negocios más lucrativos.

 En Lilly mantenemos nuestro compromiso con el bienestar de las personas y por ello incluimos en nuestros procesos de fabricación medidas anti-falsificación en la producción, envasado y comercialización de medicamentos. Así ponemos nuestro granito de arena en una lucha con un único objetivo, proteger la salud de los que más nos importan.