Semana del Orgullo: Sé un Aliado

La COVID-19 ha cambiado irremediablemente la vida de todos influyendo en muchas parcelas de nuestro día a día, entre ellas, las actividades multitudinarias que han tenido que suspenderse. En el caso de las celebraciones y reivindicaciones del Orgullo, esta enfermedad no ha podido parar con el espíritu reivindicativo del colectivo LGTBI+ y de todos los que lo apoyan y se ha trasladado de las calles al mundo virtual.

En Lilly no queremos que la pandemia nos pare y, al igual que nuestro esfuerzo para desarrollar medicamentos continúa, seguimos apoyando los valores de la diversidad y la inclusión, de la forma que sea necesario. Por ello nos sumamos un año más a esta reivindicación y lo hacemos de la mano de tres empleados: Ana Carvajal, Alberto Serrano y Jose Luis Molina.

Ana es una empleada ALLY, que en la jerga de nuestra empresa significa que, sin pertenecer al colectivo, se declara visiblemente aliada de la diversidad LGTBI+. Más del 10% de la plantilla de Lilly es ALLY y para conseguir este “apodo” cada ALLY se ha inscrito como tal y ha participado en alguna sesión o curso para entender el significado de este concepto. Para Ana el día del orgullo es un día especial para todos aquellos que quieren celebrar y disfrutar el haber dado un paso adelante en la sociedad.

Del mismo modo piensa Alberto, otro ALLY en nuestra empresa, que recuerda que hay países en los que todavía la diversidad sexual esta penalizada o criminalizada. En estas fechas, otros años, Alberto suele acercarse por el barrio de Chueca a ver los conciertos que se celebran esos días y ver al ambiente de la zona, pero este año, debido al COVID-19 se quedará en casa.

Quien mantendrá la celebración es José Luis quien nos comenta que este año lo celebrará de un modo diferente, en la red: “Hay una magnifica agenda de eventos, incluso se está preparando una marcha del Orgullo virtual”. Jose Luis pertenece al colectivo y para él esta fecha aúna dos conceptos:  celebración por todos los logros conseguidos hasta ahora en materia de igualdad de derechos LGBT+ y reivindicación porque todavía queda mucho por hacer.

José Luis opina que “mientras sigan acosando en el patio de un colegio a un niño diferente, mientras sigan insultándonos y agrediéndonos por la calle por ir cogidos de la mano de nuestras parejas o por besarles en público, mientras sigan encarcelándonos e incluso matándonos en algún país… mientras eso siga ocurriendo hay que seguir reivindicando”. José Luis añade que a las personas que afirman que todo está conseguido les falta información, “pero para eso estamos las personas del colectivo y los aliados, como alguien dijo Tenemos que ser visibles hasta que seamos indiferentes”.

Retos del colectivo LGTBI+

En cuanto a los retos pendientes, José Luis piensa en el caso de las mujeres: les cuesta más porque tienen el doble sesgo de ser homosexual y ser mujer y necesitan más seguridad que los chicos; además carecen más aun de referentes. Y, por supuesto, nos queda mucho trabajo en general a toda la sociedad con las personas TRANS que son las que lo tienen más difícil y las que sufren más discriminación de todo el colectivo.

Ana y Alberto, están de acuerdo con él. Hay que seguir trabajando y visibilizando esta necesidad. “Cuando estás bien informado, todo cambia de color. ¡Y ese color es increíble! No debemos dejar que la sociedad pierda sensibilidad”, afirma Ana. Por su parte, Alberto cree que queda mucho por conseguir “sobre todo el mundo laboral ya que hay estudios que dicen que un 65% de las personas del colectivo no salen del armario en el entorno laboral por miedo a discriminaciones. Los privilegios son invisibles para quienes los tienen”.

Precisamente preguntamos a los tres como viven la diversidad en la empresa. Ana cree que el esfuerzo de Lilly por establecer una cultura de la diversidad se nota: “Hasta lo noto en mí. Lilly nos ha despertado esta necesidad de incluir, para hacerlo de forma consciente y no dándolo por hecho, sino despertándonos la curiosidad, para obtener cada día una mejor empresa. Seguro que ganaremos todos”.

Para José Luis la forma en la que Lilly decidió apoyar los valores de la diversidad fue determinante: “en mi caso ha sido el motivo por el que después de muchos años “en el armario” en el trabajo, por fin me hizo decidirme a dar el paso adelante para ser yo mismo y visibilizarme, lo cual ha mejorado mi calidad de vida de un modo brutal”.

Inclusión y clima laboral

Alberto siempre ha considerado que en Lilly prima el buen clima en el trabajo y el desarrollo profesional, lo que favorece que el individuo se encuentre más a gusto. Esta política beneficia a ambas partes y “con la llegada de la figura de los Diversity Champions se ha notado un mayor aumento de personas que quieren ser partícipes de este cambio y ayudar en la medida de sus posibilidades a que se lleve a cabo. Un ejemplo es la gran cantidad de personas que se sumaron hace justo un año al programa ALLY en España”.

Para José Luis la forma en la que Lilly decidió apoyar los valores de la diversidad fue determinante: “en mi caso ha sido el motivo por el que después de muchos años “en el armario” en el trabajo, por fin me hizo decidirme a dar el paso adelante para ser yo mismo y visibilizarme, lo cual ha mejorado mi calidad de vida de un modo brutal”. Además, José Luis percibe que cada vez más compañeros, sobre todo chicos del colectivo, hablan con normalidad de su orientación sexual, de sus parejas sean estas del sexo que sea “y esto no ocurría antes”.

Esta manera de vivir la diversidad en Lilly no ocurre en otras empresas, Ana cree que es necesario conseguir que “el arcoíris salga para todo, porque la empresa aumentará sus beneficios, y los datos de diversidad tendrán que unirse a los de las ventas”. Alberto además aporta datos:  el 73% de las personas pertenecientes al colectivo LGBT dejan su puesto en menos de 3 años y el 62% de los millennials del colectivo vuelven al armario una vez consiguen su primer puesto de trabajo, por ese motivo considera que Lilly ha de remar junto con el resto del tejido productivo de España para reducir estos porcentajes.

José Luis opina sobre la figura de los aliados o ALLYS en la empresa: “gracias a ellos conseguiremos que todos los compañeros entiendan y que llegue un día en el que la orientación sexual sea indiferente, lo que traerá un entorno de confianza en el que cualquiera pueda desempeñar su trabajo sin caretas, sin parapetos y de este modo, vamos a ser más productivos y más felices.  Esta es la forma de crear una empresa mejor y una sociedad mejor.