Con Artitis, #CuídateEnCasa

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria, crónica de naturaleza autoinmune. Cuando una persona tiene artritis reumatoide a menudo presenta síntomas como dolor, tumefacción, cansancio, rigidez o dificultad de movimiento, entre otros, que dificultan su día a día. Y esto, en ocasiones, a pesar de encontrarse en tratamiento farmacológico.

Se trata de una patología crónica y compleja; de larga evolución, muy agresiva y, si no se aborda adecuadamente, también resulta incapacitante. Desde las guías de práctica clínica se establecen una serie de estrategias, que tienen como objetivo lograr una remisión de la enfermedad o, por lo menos, alcanzar un estado de baja actividad de la patología. Y para lograrlo la comunicación entre el médico y el paciente resulta esencial. Es uno de los pilares fundamentales en cualquier patología. En este caso: el establecimiento de un vínculo que permitirá personalizar la atención, en base a las necesidades que tengan las personas con Artritis Reumatoide.

Además de la consulta puntual con el especialista, el paciente debe velar por su propio bienestar e intentar controlar, en la medida de lo posible, el desarrollo de su enfermedad.

Como ocurre con la mayoría de las enfermedades crónicas, el paciente debe ser el responsable activo de su salud en su vida diaria.

Por ello, con la intención de facilitar el cuidado en el día a día, ofrecemos #CuídateEnCasa. Una iniciativa en la que compartimos consejos y recomendaciones, procedentes de la SER, la Sociedad Española de Reumatología, y ConArtritis, la Coordinadora Nacional de Pacientes con Artritis Reumatoide.

  1. Cuida lo que comes: aunque la alimentación no cura, es cierto que algunos alimentos ricos en omega 3 pueden aliviar la inflamación de las articulaciones. Por otra parte, el exceso de peso tampoco ayuda a las articulaciones. Las personas con obesidad o sobrepeso tienen más probabilidad de sufrir artritis reumatoide y de sufrir síntomas más graves una vez se ha desarrollado la actividad. No obstante, no es necesario que te obsesiones con la comida; lo importante es seguir una alimentación variada, basada en la dieta mediterránea.
  2. Eliminación el consumo de tabaco y de alcohol: son dos hábitos nocivos. El tabaco puede empeorar los brotes de la artritis y el alcohol interactúa con los medicamentos, por lo que, en ambos casos, la recomendación es evitarlos al máximo.
  3. Realiza ejercicio físico: se recomienda la práctica de actividad física moderada. Este es un tema importante y que debe individualizarse en cada paciente con artritis. Por ello, si todavía no lo has hecho, acuérdate de incluirlo en los temas que deberías comentar con tu especialista durante la próxima visita.
  4. No suspendas el tratamiento. Protege tu salud: Ante una infección, si tu médico no te ha indicado lo contrario, continúa con tu medicación. No obstante, para disminuir el riesgo de infección es importante llevar una dieta equilibrada, dormir lo suficiente, lavarse las manos con frecuencia y no exponerse a personas enfermas. También es bueno vacunarse anualmente contra la gripe, la vacuna neumocócica o contra el herpes zóster, aunque esta última habrás de ponértela antes de comenzar el tratamiento con un biológico.
  5. Busca información fiable, evita las noticias falsas: Es muy importante que el paciente tenga un conocimiento veraz y fiable de su enfermedad, para poder velar por su salud, cada día, de manera activa. Ante la duda pregunta a tu médico, él es la mejor fuente de información que puedes consultar. La más fiable. Aunque también puedes acudir a Organizaciones de Pacientes, como ConArtritis, para resolver cualquier duda que te pueda surgir relacionada con la enfermedad.
  6. Llama a tu médico: Cuando tengas fiebre muy alta o un brote agudo de artritis, acude a él. No tengas miedo, tú salud es lo primero.

Esta serie de consejos para la vida diaria del paciente, junto con las medidas terapéuticas adecuadas y disponibles en la actualidad, permite aliviar los síntomas de la enfermedad y mejorar el pronóstico. Lo que supone un impacto muy positivo en la calidad de vida de las personas con Artritis Reumatoide.

El cuidado proactivo es esencial. No lo olvides, #CuídateEnCasa.

Infografía AR