CON LA DIABETES #CUÍDATEENCASA

 

Las personas con diabetes tienen una enfermedad crónica en la que el páncreas no produce suficiente insulina o no utiliza, de manera eficaz, la insulina que produce. En el primer caso, estamos hablando de diabetes tipo 1, mientras que, en la segunda situación, nos referimos a diabetes tipo 2. En ambos casos, el paciente debe desempeñar una actitud activa en el control de su enfermedad. Esto, que es así con la mayoría de las enfermedades crónicas, ante una diabetes es aún más importante porque su expectativa de vida y su calidad va a depender directamente del buen control de sus niveles de azúcar en sangre.

Para evitar complicaciones, tan graves como amputaciones o problemas cardiovasculares, forman parte del tratamiento de la persona con diabetes la correcta alimentación (con sus raciones diarias de verdura y fruta) y la práctica de ejercicio físico que ayude a mantener un peso saludable y un equilibrio entre la ingesta de carbohidratos y su consumo.

Por este motivo, queremos ayudar a las personas con diabetes con la serie #CuídateEnCasa, una iniciativa que tiene como objetivo compartir consejos para el cuidado del paciente en su día a día. Hoy compartimos las recomendaciones de la Federación Internacional de Diabetes y de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición.

Prestar atención a tu control de glucosa, controlar tu temperatura todas las mañanas y noches, tener un buen suministro de los medicamentos que necesites o no suspender las dosis de insulina, son algunos de los consejos que compartimos en la iniciativa #CuídateEnCasa. La diabetes es una enfermedad que puede tener un buen pronóstico si se controla correctamente a diario y es el paciente, quien, de manera activa, mantiene ese control. Para ello es recomendable:

 

  1. Prestar especial atención al control de la glucosa en sangre: Cuando las personas con diabetes desarrollan una infección, esta puede ser más difícil de tratar, por las fluctuaciones en los niveles de glucosa y, posiblemente, por la presencia de las complicaciones que la diabetes puede producir.

 

  1. Mantenerse hidratado: Cualquier infección elevará los niveles de glucosa en sangre y aumentará la necesidad de ingerir líquidos, por lo que es positivo que te asegures de poder acceder a un suministro suficiente de agua.

 

  1. Mantener informado al entorno más cercano: Si un paciente con diabetes vive solo, es recomendable que se asegure de que alguien, en que pueda confiar, conozca su situación, pues puede necesitar asistencia si enferma.

 

  1. Ser previsor: Se recomienda tener un buen suministro de los medicamentos que puedas necesitar para la diabetes y no demorar la toma en caso de necesidad.

 

  1. Actuar a tiempo: Corregir la situación si la glucosa en sangre cae repentinamente es esencial. Asegúrate de controlar tu temperatura por las mañanas y por las noches y de emplear antitérmicos, como el paracetamol, si tienes fiebre.

 

  1. No suspender las dosis de insulina: el tratamiento con insulina no debe suspenderse, pero si reduces la ingesta de alimentos por inapetencia puede ser necesario reducir las dosis de insulina y sulfonilureas, para reducir el riesgo de sufrir hipoglucemias.

 

     7. Realizar ejercicio: La actividad física es fundamental. Si no puedes salir, asegúrate de hacer, al menos, tres horas a la semana de ejercicio aeróbico como caminar y combinarlo con ejercicios de fuerza.

Si deseas más información, además de consultar al endocrino o al médico de atención primaria, siempre puedes acudir a Organizaciones de Pacientes como FEDE, la Federación Española de Diabetes, que ponen a tu disposición información actualizada y relevante sobre la prevención, diagnóstico y tratamiento de la diabetes.

El cuidado proactivo es esencial. No lo olvides, acuérdate: #CuídateEnCasa