Datos sobre migraña: la verdad detrás de la enfermedad

Este artículo es una adaptación de un post original de Elena Ruiz de la Torre, Executive Director of the European Migraine and Headache Alliance EMHA, publicado en Lillypad.eu el 3 de marzo de 2019.

 

Siempre me he sentido muy orgullosa de poder apoyar a las personas con migraña a través de mi trabajo como directora de la European Migraine & Headhache Alliance (EMHA). A la vez, me genera muchísima frustración ver los prejuicios con los que los pacientes tienen que convivir, muchas veces de manera cotidiana, pues conozco el sufrimiento que generan a los pacientes los estigmas sociales sumados al dolor de su enfermedad.

Por lo tanto, me gustaría compartir 10 datos sobre la migraña que creo que tanto las personas que trabajan en el ámbito de la salud, como la sociedad en general, deberían conocer y tener en cuenta. Solo siendo conscientes del impacto real que tiene la migraña en la vida de los pacientes se podrá trabajar para afrontarla.

 

1. Una de cada siete personas en el mundo sufre de migraña[1]

Aunque la migraña afecta tanto a hombres como a mujeres, esta enfermedad es tres veces más común entre la población femenina[2]. Normalmente, aparece entre los 30 y los 50 años; precisamente en las franjas de edad en las que la sociedad suele formar familias y ser más productiva económicamente[3].

 

2. Muchos pacientes de migraña sufren los síntomas durante cuatro días o más a lo largo de cada mes

Un 80% de los pacientes de migraña describe sus síntomas como graves e incapacitantes, y además siente que tienen un impacto negativo en su vida cotidiana. Sin duda, el dolor de cabeza en sí mismo, junto con las náuseas, trastornos sensoriales o sensibilidad a la luz es, normalmente, la peor parte del brote. Pero los síntomas de las migrañas pueden prevalecer y afectar al paciente durante un periodo considerable después de la crisis.

 

3. Los ataques de migraña absorben mucho tiempo de los pacientes.

Un brote de migraña puede ocurrir de improviso, en cualquier momento o lugar. Y aunque la duración puede variar entre pacientes, una crisis puede durar hasta tres días de media. Esto significa que, cada año, los enfermos de migraña pierden unos 11 días productivos al año a causa de esta enfermedad[4].

 

4. La migraña incapacita

No cabe duda de que la migraña es mucho más que un dolor de cabeza. Es una patología neurológica muy compleja, un desorden cerebral crónico de origen desconocido. Tal es su impacto que supone la segunda causa mundial de incapacidad[5].

 

5. La discriminación laboral entre los pacientes de migraña no es un mito

Aunque la migraña es una enfermedad reconocida, muchos empleadores no son conscientes de la gravedad real de la patología. Así, la discriminación de los pacientes de migraña en el ámbito laboral es muy común. Tanto es así, que 1 de cada 7 pacientes sienten que sus posibilidades de desarrollarse y ser promocionados en el trabajo se han visto afectadas por la enfermedad.

 

6. El estigma en torno a la migraña es real

Las personas afectadas por migrañas tienden a disimular sus síntomas y su malestar para no exponerse al estigma social que suele acompañar a las enfermedades crónicas. Muchos pacientes afirman que solo comparten el peso de la migraña con su entorno más cercano, ocultando su enfermedad del resto de sus conocidos.

 

7. La migraña está muy asociada a la salud mental

Los trastornos mentales como la ansiedad o la depresión pueden complicar el tratamiento de la migraña[6]. De hecho, los pacientes de migraña tienen el doble de probabilidades que el resto de la población de sufrir impulsos de suicidio[7].

 

8. La migraña tiene un gran impacto en la atención sanitaria

Los pacientes de migraña dependen de sus medicamentos en su día a día, y además necesitan visitas periódicas a su médico. Esto, inevitablemente tiene un gran impacto en los recursos de los sistemas de salud. De hecho, un estudio de Estados Unidos estimó que una familia con un miembro enfermo de migraña puede llegar invertir hasta un 70% más en atención médica que el resto de la población[8].

 

9. La migraña tiene un impacto negativo en la economía

La migraña repercute en la capacidad de los pacientes de contribuir correctamente a la economía. Las últimas investigaciones en Estados Unidos calculan el impacto en más de 13 mil millones de dólares por días de trabajo perdidos, y en 36 mil millones por producción perdida debido a la migraña[9]. A esto hay que sumar otros gastos indirectos o directos, como los costes de los tratamientos; con lo que, solo en Europa, el total se estima en unos 50 mil millones anuales[10].

 

10. La migraña es una enfermedad olvidada por parte de la sanidad

La migraña es un trastorno que nunca se ha visto como algo urgente o prioritario por parte de la sanidad, los políticos o la investigación. El impacto real de esta enfermedad en la sociedad siempre se ha considerado mínimo, con lo que la inversión en el estudio de la migraña nunca ha sido suficiente.

Pero afortunadamente, poco a poco esta situación está cambiando. Los últimos avances médicos han atraído el foco de atención al impacto de esta enfermedad y las posibilidades de prevenirla.

 

Entonces, ¿qué podemos hacer para aliviar la carga de la migraña?

Los profesionales que trabajan directamente en la mejora de los cuidados y atención sanitaria están en la mejor posición para asegurar una gestión óptima, incluyendo el acceso a nuevos tratamientos que podrían marcar una verdadera diferencia en la vida de los pacientes.

En EMHA continuaremos trabajando sin descanso para asegurar que las necesidades de los pacientes con migraña sean escuchadas, y que las barreras que hacen que la atención no sea la ideal se borren; encontrando siempre nuevos caminos y aliados en este viaje. Esta es nuestra verdad sobre la migraña.

 

Referencias


[1] Steiner TJ et al. Migraine: the seventh disabler. The Journal of Headache and Pain 2013; 14:1.
[2] Diamond S, Bigal ME, Silberstein S, et al. Patterns of diagnosis and acute and preventive treatment for migraine in the United States: results from the American Prevalence and Prevention study. Headache. 2007;47(3):355-363.
[3] Headache Disorders – not respected, not resourced. All-Party Parliamentary Group on Primary Headache Disorders. 2010
[4]The Work Foundation 2018. Society’s headache - the socioeconomic impact of migraine. http://www.theworkfoundation.com/wp-content/uploads/2018/04/Society%E2%80%99s-headache-the-socioeconomic-impact-of-migraine.-Work-Foundation.pdf
[5] GBD 2016 Disease and Injury Incidence and Prevalence Collaborators. Global, regional, and national incidence, prevalence, and years lived with disability for 328 diseases and injuries for 95 countries, 1990-2016. Lancet 2017; 390:1211-59.
[6] Minen MT et al. Migraine and its psychiatric co-morbidities. J Neurol Neurosurg Psychiatry 2016; 87:741–749.
[7] Fuller-Thomson E, Schrumm M, Brennenstuhl S. Migraine and Despair: Factors Associated with Depression and Suicidal Ideation among Canadian Migraineurs in a Population-Based Study. Depress Res Treat. 2013; 2013: doi: 10.1155/2013/401487
[8] Raval AD, Shah A. National trends in direct health care expenditures among US adults with migraine: 2004 to 2013. Journal of Pain. 2017; 57: 60.
[9] Goldberg LD. Am J Manag Care 2005;11[2 suppl]: S62-7.
[10]Migraine Research Foundation. Available at https://migraineresearchfoundation.org/about-migraine/migraine-facts/. Last accessed March 2019
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