DiabetesCup: Niños, familias y diabetes

En junio, la Diabetes Cup reunió a 60 familias con niños y niñas con diabetes, un acontecimiento que Lilly organiza desde hace varias ediciones. La dinámica suele ser la misma todos los años: después de un sencillo acto de inauguración en el que se presentan los equipos de fútbol y a los profesionales que acompañarán a los menores durante el fin de semana, los sanitarios y los niños preparan su merienda en un concurso en el que, además, consolidan su conocimiento sobre el conteo de raciones de hidratos.

En este tiempo, los acompañantes de los jugadores pueden acceder a alguna sesión formativa sobre la diabetes de sus hijos. En esta edición, tuvimos el lujo de contar con Olga Sanz, psicóloga experta en diabetes. En www.olgasanzpsicologia.es, podéis encontrar sus datos de contacto.

Durante su ponencia, Olga Sanz proporcionó consejos muy valiosos que vamos a recoger en este blog con una serie de artículos para aquellos que no pudisteis acudir. Si tenéis oportunidad de asistir a alguna de sus charlas, ¡os recomendamos que no os las perdáis!

La idea principal de toda la dinámica se basa en preguntarnos si las decisiones que tomamos respecto a nuestros hijos con diabetes están influidas por tener esta enfermedad, para evitar una sobreprotección. Es una especie de “sacar la diabetes de la ecuación” para resolver esa incógnita.

“¿Tu hijo o hija quiere ir a dormir a casa de un amigo? Pregúntate si le dejarías hacerlo si no tuviera diabetes.”

Por supuesto, la diabetes requiere de unos autocuidados imprescindibles. Por ello, para que estos menores puedan desarrollarse con la misma normalidad que otras personas sin diabetes, necesitan entrenarse en las técnicas (de medición de glucosa, de pautas de insulina, etc.) y en conocer qué decisiones tomar en base a estos datos, lo que le permitirá generar la confianza suficiente en sus padres o cuidadores, pero también confianza en sí mismos (fundamental para desarrollar una buena autoestima).

Aquí os dejamos los consejos más generales que nos dio Olga y que iremos ampliando en los siguientes artículos para que podáis profundizar en sus recomendaciones.

  1. Sé consciente de la edad de tu hijo y de su trayectoria con la diabetes.
  2. Fomenta su autonomía en la medida de sus capacidades y ¡entrénale para conseguirlo!
  3. Presta atención a los mensajes negativos que trasladas de manera inconsciente sobre la diabetes.
  4. Plantéate cuáles son los objetivos terapéuticos que quieres conseguir y traza el camino para llegar a ellos.
  5. Prioriza los objetivos (y las batallas): no están todos en el mismo nivel de importancia y pueden no ser los mismos a lo largo del tiempo.
  6. Sé consciente de tus motivaciones para trasladar algunas órdenes o comentarios: puede ser porque esa información debe compartirse para realizar algo concreto o si lo haces para tu tranquilidad o control.
  7. Padre y madre tienen que funcionar como un equipo: la diabetes es una enfermedad compleja por lo que cuantas más personas sepan cómo responder, mejor; pero ¡cuidado! porque, además, es un arma fantástica para que nos manipulen.
  8. Promueve una buena relación con tu hijo: no eres su colega, pero las vías de comunicación deben estar abiertas siempre.
  9. Motiva para el cambio positivo: es más fácil conseguir que se haga algo por la convicción que por la imposición, y eso requiere que conozcamos bien a nuestro hijo o hija.
  10. No te olvides del resto de miembros de la familia: en ocasiones el manejo de la diabetes de uno de nuestros hijos nos puede absorber tanto tiempo y energía que relegamos la atención del resto de los hermanos.

Nos vemos en los próximos artículos desgranando, con más detalle estos consejos.